La lluvia cae tranquila. Es de Noche.
El dice: Ven, abrazemonos.
Obviamente he dicho que si. Que ire, corriendo si es preciso.
Ah... ¿Hay algún sentido para esto? ¿Una respuesta? ¿Lo quiero demasiado o más bien me quiero muy poco para aceptar entregarme a él?
Pienso en sus razones. Es egoista. Dice que no quiere lastimarme. Dice: Seamos amigos, dice: Me encanta tu cuerpo.
¿No puedes ver que me lastimas?
Pero quiza es que yo soy la única que esta lastimandose, siempre, siempre. Casi con gusto, con deseo.
Ah... Kami-sama... algo, alguien, salveme...
Mostrando entradas con la etiqueta él. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta él. Mostrar todas las entradas
sábado, 2 de agosto de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
PARRAFO
Estamos en un hotel que da a una gran avenida de la ciudad. Hace algo de frío y esta nublado. Lo hemos hecho de nuevo. El se ha dormido y yo me he acercado a la ventana mientras estoy escuchando música japonesa con mi celular, música tristísima y sin embargo no estoy triste. Pero para el momento va bien, veo las aceras mojadas, los automóviles pasar, los edificios de enfrente y me pregunto si las personas que estan ahi abajo sufren como yo (porque quieren) y si sus vidas son más complicadas que la mía.
A seis meses de mi regreso las cosas estan así: Nos hemos visto no mas de siete veces, cuatro meses permanecimos sin contacto absoluto despues yo volví y el nisiquiera pregunto porque de mi ausencia. Hemos hecho el amor en dos ocasiones la primera, aunque no me di cuenta, fue una ultima y desesperada prueba de esperanza, la segunda -esta- ha sido de común acuerdo. Lo quiero. Pero hay muchisimo menos amor de por medio. Así son las cosas: tristes, insipidas y sin sentido. Ni siquiera puedo lamentarme más.
El se ha dado cuenta de que estoy en la ventana y regreso a la cama, mientras duerme apenas y me abraza, en el pasado siempre me buscaba y me atraia hacia su cuerpo. Ese recuerdo es ahora apenas amargo, pero aún desiste en desaparecer. Duerme tranquilamente y recuerdo a ese hombre hindu con el que estuve en Kioto y como despues de hacerlo se quedo profundamente dormido, y pense esa vez -y esta vez- que me parecia a la chica de la pelicula"Samaritan girl" y de cierta manera me alegraba que pudiera brindarles esa calma especial -de esa que yo no poseo- que se respira despues de estar juntos.
Despues de él me he acostado con tres hombres más, no ha sido por amor, si me preguntaran porque no sabria bien a bien que contestar. Nunca antes lo habia hecho y practicamente se podria decir que él fue mi unica pareja sexual en el pasado. Por deseo, por desesperación y hasta por revancha, para saber hasta donde era capaz de llegar. Muy en el fondo sabia que no regresariamos por eso no me importo acostarme con alguien mas, no me he sentido mal despues de esas experiencias pero puedo decir que siempre me queda el anhelo por ese algo mas que se da cuando tenemos sexo por amor.
Quisiera tener eso, esa suave sensación de proteccion, paz y plenitud que senti antes tantas veces. No puedo imaginarme cuando volvera a ser que sienta algo así pero creo con certeza que llegara ese dia.
Al despertar comemos una comida improvisada que hemos comprado en un seven-eleven. Después le muestro todos los boletos de los lugares que visite y le pregunto si quiere que le lea algo de mi diario de viaje. Él asiente y empiezo a leer, escojo al azar una anotación de los dias en que viaje sola por Japón y donde creo recordar que no menciono a Tanimoto-san. Casi al final veo con horror que hablo de él pero sigo leyendo, pienso que ya no hay vuelta atrás y en el fondo ya no me importa mucho si se entera. Le hable de Tanimoto pero nunca supo hasta donde llegue con él. Se que se lo imaginaba pero no habia nada que se lo confirmara.
Entonces leo un parrafo muy ambiguo pero en el que se trasluce que nos hemos acostado. Como esperaba el no pide detalles sobre el asunto, solo me pregunta si sigo en contacto con él. Le digo la verdad y durante unos minutos me abraza fuertemente pero de una forma que senti distinta y que no puedo imaginar que significa. Aún asi y como siempre no se que es lo que piensa de todo esto.
Nos despedimos a medio camino entre su casa y la mia. Quiero que me acompañe mas lejos pero no insisto y esa frustración que ahora conozco tan bien vuelve a aparecer en mi pecho. Pero de nada vale exacerbarme y en menos de lo que pienso el sentimiento se ha ido.
Cuando llego a casa saco de nuevo mi moleskine y busco la anotación. Leo ese parrafo ambiguo una y mil veces y aún siendo contradictorio sonrio con satisfacción.
Que lo sepa, que lo sepa. Y que todas mis esperanzas desaparezcan de una vez por todas.
A seis meses de mi regreso las cosas estan así: Nos hemos visto no mas de siete veces, cuatro meses permanecimos sin contacto absoluto despues yo volví y el nisiquiera pregunto porque de mi ausencia. Hemos hecho el amor en dos ocasiones la primera, aunque no me di cuenta, fue una ultima y desesperada prueba de esperanza, la segunda -esta- ha sido de común acuerdo. Lo quiero. Pero hay muchisimo menos amor de por medio. Así son las cosas: tristes, insipidas y sin sentido. Ni siquiera puedo lamentarme más.
El se ha dado cuenta de que estoy en la ventana y regreso a la cama, mientras duerme apenas y me abraza, en el pasado siempre me buscaba y me atraia hacia su cuerpo. Ese recuerdo es ahora apenas amargo, pero aún desiste en desaparecer. Duerme tranquilamente y recuerdo a ese hombre hindu con el que estuve en Kioto y como despues de hacerlo se quedo profundamente dormido, y pense esa vez -y esta vez- que me parecia a la chica de la pelicula"Samaritan girl" y de cierta manera me alegraba que pudiera brindarles esa calma especial -de esa que yo no poseo- que se respira despues de estar juntos.
Despues de él me he acostado con tres hombres más, no ha sido por amor, si me preguntaran porque no sabria bien a bien que contestar. Nunca antes lo habia hecho y practicamente se podria decir que él fue mi unica pareja sexual en el pasado. Por deseo, por desesperación y hasta por revancha, para saber hasta donde era capaz de llegar. Muy en el fondo sabia que no regresariamos por eso no me importo acostarme con alguien mas, no me he sentido mal despues de esas experiencias pero puedo decir que siempre me queda el anhelo por ese algo mas que se da cuando tenemos sexo por amor.
Quisiera tener eso, esa suave sensación de proteccion, paz y plenitud que senti antes tantas veces. No puedo imaginarme cuando volvera a ser que sienta algo así pero creo con certeza que llegara ese dia.
Al despertar comemos una comida improvisada que hemos comprado en un seven-eleven. Después le muestro todos los boletos de los lugares que visite y le pregunto si quiere que le lea algo de mi diario de viaje. Él asiente y empiezo a leer, escojo al azar una anotación de los dias en que viaje sola por Japón y donde creo recordar que no menciono a Tanimoto-san. Casi al final veo con horror que hablo de él pero sigo leyendo, pienso que ya no hay vuelta atrás y en el fondo ya no me importa mucho si se entera. Le hable de Tanimoto pero nunca supo hasta donde llegue con él. Se que se lo imaginaba pero no habia nada que se lo confirmara.
Entonces leo un parrafo muy ambiguo pero en el que se trasluce que nos hemos acostado. Como esperaba el no pide detalles sobre el asunto, solo me pregunta si sigo en contacto con él. Le digo la verdad y durante unos minutos me abraza fuertemente pero de una forma que senti distinta y que no puedo imaginar que significa. Aún asi y como siempre no se que es lo que piensa de todo esto.
Nos despedimos a medio camino entre su casa y la mia. Quiero que me acompañe mas lejos pero no insisto y esa frustración que ahora conozco tan bien vuelve a aparecer en mi pecho. Pero de nada vale exacerbarme y en menos de lo que pienso el sentimiento se ha ido.
Cuando llego a casa saco de nuevo mi moleskine y busco la anotación. Leo ese parrafo ambiguo una y mil veces y aún siendo contradictorio sonrio con satisfacción.
Que lo sepa, que lo sepa. Y que todas mis esperanzas desaparezcan de una vez por todas.
viernes, 11 de julio de 2008
PUNTO MUERTO
14 de Marzo.Mi estado de animo es extraño. En definitiva no me gusta. Siento como si estuviera flotando en un limbo, o entre una neblina que no me permite pensar claramente, sin embargo me siento tranquila mis emociones no se ven llevadas a excesos, es como un desazón lento y largo que se estira hasta donde alcanzo a mirar.
Mes y medio sin saber nada de él... tan solo mes y medio. ¿Sera una droga para mi? Al principio estaba bien y con animos, pasado el mes me asaltaron unas ganas locas de ponerme en contacto, sin embargo no lo hice, en el fondo se que ya no hay nada de lo que podria hablar con el sin caer en la tristeza y en un aún mas intenso desasosiego.
Al parecer el tambien se siente solo y triste... pero quiza solo sea eso... que quiere verme para no sentirse asi y no tanto porque realmente sienta algo importante hacia mi. Ni siquiera en Japón me senti tan sola como ahora... antes cuando me desilusionaba o me lastimaba solo dejaba pasar unos dias o bloqueaba su nombre temporalmente, para despues volver a aceptarlo. Ya no me gusta chatear, pero ahora me doy cuenta que me gustaba porque lastimosamente era la mejor manera en que nos comunicabamos... cuatro años, quizá un poco más pegada a un monitor deseosa de leer cada palabra que escribia que pudiera darme una idea de lo que sentia en su interior.
Este estado es amargo... muy amargo, triste y desilusionante. Creo que aun peor que el odio es el silencio, por la frialdad y la determinación que traen tras de si.
No puedo hacer nada es en definitiva lo mejor, nadie puede ayudarme y nada podra llenar el vacio que siento ahora hasta que yo lo desee. Creo desear que esto pase pero nada cambia. Los dias pasan uno a uno lentos y llenos de recuerdos o pensamientos obsesivos dirigidos a él. Tampoco puedo hablar de ello a mis anchas con nadie, todos terminan diciendome que ya no piense en ello, que ya ha pasado demasiado tiempo. ¿No lo ves?
Lo veo y me odio por no poder olvidar, por no dejar atras lo que el tiempo ya se ha encargado de dejar a un lado. Pareciera que todos han olvidado este amor, menos yo. Y es que en verdad ya ha pasado mucho tiempo y sigo aqui, desperdiciando mis 25 años en pensamientos tristes que no llevan a ningun lado.
A veces imagino una mañana clara, en ella despierto sin ningun rastro de dolor, duda o recuerdo amargo, casi como si el no hubiera existido en mi vida. Me pregunto con miedo si en verdad habra una mañana asi esperandome.
lunes, 7 de julio de 2008
29 DE FEBRERO
THE LAST MEMORY
La ultima vez que lo vi fui a su casa.
Yo sabia que no debia de ir, porque terminariamos haciendo
el amor. Pero finalmente me engañe con algunas acciones para
asegurarme que no pasaria.
No visitaba su casa desde hacia mas de un año, en el largo
camino hasta ella pense en muchas cosas, miraba por la
ventanilla del autobus sonriendo por el hermoso dia que
hacia, mire fijamente el paisaje por mucho tiempo quiza
inconscientemente presentia que seria la ultima vez por ello
queria grabar las casas, los establecimientos, el camino.
Jugamos videojuegos, vimos algunos de mis albumes digitales
con mis fotografias de mi viaje a Japón, no hay sillas en su
cuarto y termine recostandome en su cama. Tambien termine
acostandome con el. No lo disfrute, fue triste, porque sabia
que despues de ello las cosas seguirian exactamente igual pero
hasta el ultimo momento abrigaba una esperanza que claro, no
llego.
Pero curiosamente lo que mas me dolio de ese dia no fue su
egoismo, su sonrisa o su olor. Si no dos objetos.
Uno era un libro que estaba en la comoda de su cama: era una
Biografia del Che Guevara y la otra era el edredon de su cama
con una imagen de Buda, este ultimo fue el que mas me irrito.
Pense: Hasta en su cama...
Ella, sin ser su novia se encuentra ahi...
La ultima vez que lo vi fui a su casa.
Yo sabia que no debia de ir, porque terminariamos haciendo
el amor. Pero finalmente me engañe con algunas acciones para
asegurarme que no pasaria.
No visitaba su casa desde hacia mas de un año, en el largo
camino hasta ella pense en muchas cosas, miraba por la
ventanilla del autobus sonriendo por el hermoso dia que
hacia, mire fijamente el paisaje por mucho tiempo quiza
inconscientemente presentia que seria la ultima vez por ello
queria grabar las casas, los establecimientos, el camino.
Jugamos videojuegos, vimos algunos de mis albumes digitales
con mis fotografias de mi viaje a Japón, no hay sillas en su
cuarto y termine recostandome en su cama. Tambien termine
acostandome con el. No lo disfrute, fue triste, porque sabia
que despues de ello las cosas seguirian exactamente igual pero
hasta el ultimo momento abrigaba una esperanza que claro, no
llego.
Pero curiosamente lo que mas me dolio de ese dia no fue su
egoismo, su sonrisa o su olor. Si no dos objetos.
Uno era un libro que estaba en la comoda de su cama: era una
Biografia del Che Guevara y la otra era el edredon de su cama
con una imagen de Buda, este ultimo fue el que mas me irrito.
Pense: Hasta en su cama...
Ella, sin ser su novia se encuentra ahi...
sábado, 3 de mayo de 2008
27 DE FEBRERO
DISTINTOS
La gente es tan distinta, como tu y yo. La gente camina y camina pero no se mira. ¿Como tu y yo? La gente se va y olvida.
Como tu y yo.
Yo no se porque te quiero y mas cuando no hay motivo o esperanza para seguir de pie. ¿Porque no me pueden gustar Los Beatles? ¿O Radiohead? ¿Porque no me pueden gustar las canciones tristes o tus mismas creencias politicas? ¿Y si fuera un poquito mas como tú, me querrias? ¿Porque tendre que defender mis pensamientos e ideas hasta el ultimo momento? ¿Y porque sigo dandole importancia a estos sentimientos? No me entiendo. Pero mucho menos te entiendo a ti.
Y nada, que la vida sigue y sigue y ya hace mucho que no caminamos la misma senda, ni nos tomamos de las manos. Pero aunque los recuerdos perduran algo ya ha cambiado.
Ya no espero nada de ti.
A veces creo que te odio, otras te recuerdo con cariño. Lo que mas me molesta de esto es que seguiremos caminos distintos y todo lo que fue parecera que nunca existio. ¿No me hago la vida mas dificil con esta decision de no verte mas? Intentar ser tu amiga... y soportar cuando me abrazas o aspirar tu olor sin llorar, sin llorar, sin llorar.
La tristeza radica en que deseamos, lo que sea, pero siempre queremos algo... y forzosamente no podemos tenerlo todo. Entonces mientras camino de noche camino a casa y siento el frio en mis mejillas, solo deseo... no pensarte más. Ni recordarte con canciones, peliculas, temas, aromas, sueños o paseos. Ni importarme que salgas con ella o que no pienses en mi. O que creas que te intereso cuando solo piensas en ti y en tu soledad.
Lo unico bueno de todo esto es que... ya no lloro escribiendolo.
La gente es tan distinta, como tu y yo. La gente camina y camina pero no se mira. ¿Como tu y yo? La gente se va y olvida.
Como tu y yo.
Yo no se porque te quiero y mas cuando no hay motivo o esperanza para seguir de pie. ¿Porque no me pueden gustar Los Beatles? ¿O Radiohead? ¿Porque no me pueden gustar las canciones tristes o tus mismas creencias politicas? ¿Y si fuera un poquito mas como tú, me querrias? ¿Porque tendre que defender mis pensamientos e ideas hasta el ultimo momento? ¿Y porque sigo dandole importancia a estos sentimientos? No me entiendo. Pero mucho menos te entiendo a ti.
Y nada, que la vida sigue y sigue y ya hace mucho que no caminamos la misma senda, ni nos tomamos de las manos. Pero aunque los recuerdos perduran algo ya ha cambiado.
Ya no espero nada de ti.
A veces creo que te odio, otras te recuerdo con cariño. Lo que mas me molesta de esto es que seguiremos caminos distintos y todo lo que fue parecera que nunca existio. ¿No me hago la vida mas dificil con esta decision de no verte mas? Intentar ser tu amiga... y soportar cuando me abrazas o aspirar tu olor sin llorar, sin llorar, sin llorar.
La tristeza radica en que deseamos, lo que sea, pero siempre queremos algo... y forzosamente no podemos tenerlo todo. Entonces mientras camino de noche camino a casa y siento el frio en mis mejillas, solo deseo... no pensarte más. Ni recordarte con canciones, peliculas, temas, aromas, sueños o paseos. Ni importarme que salgas con ella o que no pienses en mi. O que creas que te intereso cuando solo piensas en ti y en tu soledad.
Lo unico bueno de todo esto es que... ya no lloro escribiendolo.
viernes, 2 de mayo de 2008
UN DIA COMO HOY
Ha sido un dia largo. A primera hora de la tarde he ido a una entrevista de trabajo, a pesar de lo tarde que se me hizo llegue en punto. Por las calles de insurgentes voy escuchando a Shiina Ringo y me siento sexy, estoy estrenando unos zapatos monos y en general me gusta como me veo ultimamente. Algunos hombres voltean a verme y adrede no los miro y siento desprecio: Así de resentida estoy contra el mundo y en cada hombre que veo escupo la frustración por lo que me ha hecho solo él.
La entrevista no ha ido bien. Por primera vez me he sentido torpe y mi de por si mal vocabulario deja mucho que desear, me desespera no poder dilusidar que piensa la entrevistadora de mi. Me gusta la zona y el sueldo. En el examén me he sentido lenta y ultimamente me asalta el miedo de haberme equivocado de carrera. No me siento en absoluto creativa y esto me hace sentirme temerosa y triste.
Al salir le llamo a V. para saber si esta libre y quiere comer conmigo, no ha ido a trabajar y tendre que comer sola pero esto no me molesta en absoluto -antes lo odiaba- y curiosamente ahora lo disfruto mucho. Voy al restaurante Tokio al que fui varias veces con él, hay una cola enorme y empiezo a desanimarme en el momento que una voz grita si alguien viene solo, alzo la mano y subo las escaleras entre miradas que me imagino son de todo menos de simpatia, ya que yo era la ultima en la fila.
Sonrio para mis adentros y pienso que de algo sirve la soledad.
Tomo asiento al lado de unas chicas que nada mas verlas se nota que son otakus, a mi en general me gusta mucho el anime pero con solo escuchar su platica cinco minutos ya estoy harta y veo que me ganan por mucho y aunque suene mal decirlo me parecieron algo pateticas. Enfrente de mi mesa hay una pareja japonesa y me he sentado ahi a proposito para ver de frente al chico. Me encantan los orientales y mas aún los japoneses porque me encanta su idioma. Soy fugazmente feliz mientras escucho sus voces distorsionadas entre el rumor de las demas mesas.
Mientras espero mi orden leo "Trenes hacia Tokio" y me da un poco de pena parecer tan tópica pero no tenia pensado ir a comer ahi, me traen una jarrita de te verde y bebo satisfecha. Esta muy bueno. Al comer escucho la platica de las chicas, hablan de cosas como "cuando veo comer a Sakura pastel aunque no me gusta me dan ganas de comerme uno, pero claro que los pasteles no son para nada tan lindos como los que salen en ese anime..." ó "si te juntaras con gente normal hablarias de cosas mas interesantes como chicos y eso" me dan un poco de pena, tambien me apena que no saben ni lo que estan comiendo, aún asi les digo "provecho" al marcharme.
Pense en él estando ahi, vagamente y sin pasión. A mil años luz estan esos dias en que rascabamos nuestras bolsas para tener dinero suficiente para comer ahi, me parece de otra vida y sin embargo daria lo que fuera porque se repitiera, tampoco pense que algun dia comería ahi sola y tendria este tipos de pensamientos. La vida en esos momentos me parece caotica y sin sentido.
Despues me encamino a Coyoacan donde me vere con M. me ha invitado a su practica de artes marciales y como no tengo nada mejor que hacer he aceptado. Me habia dicho que estaba lejos su dojo, cuando nos vemos me sorprendo al saber que esta hasta el Estado de México y me arrepiento un poquito de mi decisión pero ya no hay nada por hacer.
Al final estoy con cuatro hombres a mi lado rumbo a Ecatepec y no se que hago ahi, me hablan de lo que es interesante para ellos y a todo sonrío y asiento aunque no me interesa especialmente lo que dicen. Ni me aburro ni me divierto. La vida solo pasa. Lo extraño y miro por la ventana del auto y siento que solo estando a su lado me interesa conocer lo que los demas opinan del mundo y me horroriza presentir que solo lo que él hace puede atraer mi atención.
Es tan estupido, pero es así.
Le he gustado al Sensei, eso me parece y no es vanidad. Quiza tambien a ese otro chico pero absolutamente todos me parecen anodinos, soy mala para decir "no" y le he dado mi telefono al Sensei. No pienso verlo y aún asi le he dado correctamente mi número. Esto si es vanidad porque inconscientemente lo hize por hacerme la interesante. Hablamos de Japón y pienso que muero por regresar y no volver, estar alla era mi único consuelo.
Al volver pasa lo mismo, la platica me parece sin sentido sin embargo estos chicos son buenas personas, buenos pero anodinos que se le va a hacer. Y yo miro por la ventana y siento que lo extraño y que solo lo que él haga puede atraer mi atención
La entrevista no ha ido bien. Por primera vez me he sentido torpe y mi de por si mal vocabulario deja mucho que desear, me desespera no poder dilusidar que piensa la entrevistadora de mi. Me gusta la zona y el sueldo. En el examén me he sentido lenta y ultimamente me asalta el miedo de haberme equivocado de carrera. No me siento en absoluto creativa y esto me hace sentirme temerosa y triste.
Al salir le llamo a V. para saber si esta libre y quiere comer conmigo, no ha ido a trabajar y tendre que comer sola pero esto no me molesta en absoluto -antes lo odiaba- y curiosamente ahora lo disfruto mucho. Voy al restaurante Tokio al que fui varias veces con él, hay una cola enorme y empiezo a desanimarme en el momento que una voz grita si alguien viene solo, alzo la mano y subo las escaleras entre miradas que me imagino son de todo menos de simpatia, ya que yo era la ultima en la fila.
Sonrio para mis adentros y pienso que de algo sirve la soledad.
Tomo asiento al lado de unas chicas que nada mas verlas se nota que son otakus, a mi en general me gusta mucho el anime pero con solo escuchar su platica cinco minutos ya estoy harta y veo que me ganan por mucho y aunque suene mal decirlo me parecieron algo pateticas. Enfrente de mi mesa hay una pareja japonesa y me he sentado ahi a proposito para ver de frente al chico. Me encantan los orientales y mas aún los japoneses porque me encanta su idioma. Soy fugazmente feliz mientras escucho sus voces distorsionadas entre el rumor de las demas mesas.
Mientras espero mi orden leo "Trenes hacia Tokio" y me da un poco de pena parecer tan tópica pero no tenia pensado ir a comer ahi, me traen una jarrita de te verde y bebo satisfecha. Esta muy bueno. Al comer escucho la platica de las chicas, hablan de cosas como "cuando veo comer a Sakura pastel aunque no me gusta me dan ganas de comerme uno, pero claro que los pasteles no son para nada tan lindos como los que salen en ese anime..." ó "si te juntaras con gente normal hablarias de cosas mas interesantes como chicos y eso" me dan un poco de pena, tambien me apena que no saben ni lo que estan comiendo, aún asi les digo "provecho" al marcharme.
Pense en él estando ahi, vagamente y sin pasión. A mil años luz estan esos dias en que rascabamos nuestras bolsas para tener dinero suficiente para comer ahi, me parece de otra vida y sin embargo daria lo que fuera porque se repitiera, tampoco pense que algun dia comería ahi sola y tendria este tipos de pensamientos. La vida en esos momentos me parece caotica y sin sentido.
Despues me encamino a Coyoacan donde me vere con M. me ha invitado a su practica de artes marciales y como no tengo nada mejor que hacer he aceptado. Me habia dicho que estaba lejos su dojo, cuando nos vemos me sorprendo al saber que esta hasta el Estado de México y me arrepiento un poquito de mi decisión pero ya no hay nada por hacer.
Al final estoy con cuatro hombres a mi lado rumbo a Ecatepec y no se que hago ahi, me hablan de lo que es interesante para ellos y a todo sonrío y asiento aunque no me interesa especialmente lo que dicen. Ni me aburro ni me divierto. La vida solo pasa. Lo extraño y miro por la ventana del auto y siento que solo estando a su lado me interesa conocer lo que los demas opinan del mundo y me horroriza presentir que solo lo que él hace puede atraer mi atención.
Es tan estupido, pero es así.
Le he gustado al Sensei, eso me parece y no es vanidad. Quiza tambien a ese otro chico pero absolutamente todos me parecen anodinos, soy mala para decir "no" y le he dado mi telefono al Sensei. No pienso verlo y aún asi le he dado correctamente mi número. Esto si es vanidad porque inconscientemente lo hize por hacerme la interesante. Hablamos de Japón y pienso que muero por regresar y no volver, estar alla era mi único consuelo.
Al volver pasa lo mismo, la platica me parece sin sentido sin embargo estos chicos son buenas personas, buenos pero anodinos que se le va a hacer. Y yo miro por la ventana y siento que lo extraño y que solo lo que él haga puede atraer mi atención
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
